El sueño de los hinchas visitantes solo duró 12 horas

Mauricio Macri habia anunciado a la mañana que habría público visitante en la final histórica pero los presidentes de Boca y River no se mostraron de acuerdo con el presidente y durante la tarde la decisión fue cambiando.

El sueño de los hinchas visitantes solo duró 12 horas

Sábado, 03 de Noviembre de 2018

Deportivas

Un cuento que duró horas... Todo el país ya empezó a palpitar lo que será una final histórica. Una instancia única. Un momento irrepetible. Es que a pesar de que todavía faltan varios días para ruede la pelota para decidir al campeón de América, la final de la Copa Libertadores entre Boca y River ya comenzó a vivirse. Sin embargo, lo que nadie esperaba era un condimento especial, por estos tiempos bastante atípico en el fútbol argentino: el público visitante. Y justamente el que habló del tema fue nada más ni nada menos que Mauricio Macri. Es que, de manera sorpresiva, el presidente de la Nación comunicó la chance para que, tanto en la Bombonera como en el Monumental, estén presentes las dos hinchadas. Sin embargo, con el correr de las horas, el mandatario empezó a dudar de la posibilidad y le tiró la pelota a los clubes. Y parece que tanto el Xeneize como el Millonario se mantienen firmes en su decisión y le bajaron el pulgar a la medida: así solo asistirían hinchas locales a los encuentros por la Copa.

"Acordándome de esa semifinal con River que ganamos (en 2004) y se escuchaba el silencio... Eso no es el fútbol. Hay que gritar el gol. Esta final, que nunca se va a volver a repetir, es una oportunidad histórica y eso incluye a la hinchada visitante. Por eso tenemos todos que comprometernos. Es una final histórica. Tenemos que demostrar que estamos cambiando. Que esta final tenga todos los condimentos", afirmó Macri en radio La Red cuando soñaba con dos partidos con ambas hinchadas.

"Lo que vamos a vivir los argentinos en unas semanas es una final histórica. También una oportunidad de demostrar madurez y que estamos cambiando, que se puede jugar en paz. Le pedí a la Ministra de Seguridad que trabaje con la Ciudad para que el público visitante pueda ir", había manifestado en Twitter en las primeras horas de este viernes.

"Es una gran posibilidad que podamos transcurrirlo, pero dejándolo en ese plano, en lo deportivo, en absoluta armonía y paz. Y ahí es importante lo que hagan todos los protagonistas", subrayó.

Respecto del encuentro, Macri dijo que "lamentablemente, uno va a ganar y otro va a perder. Y para el que pierda, va a ser durísimo porque estamos final no sé si alguna vez se va a repetir". De todas formas, insistió con que hay que "disfrutarla con respeto, armonía y paz".

Una tarde de cambios

Sin embargo, las repercusiones no fueron las esperadas. Los hinchas, tanto de Boca como de River, empezaron a manifestar su disgusto con la medida en las redes sociales. Los presidentes Daniel Angelici y Rodolfo DOnofrio se mostraron en la misma sintonía e incluso desde funcionarios del propio Gobierno no se mostraron de acuerdo con lo dicho por Macri. Todo esto generó una tensión que fue in crescendo con el correr de la tarde. 

Por eso, horas más tarde del anuncio que confirmaba, el Presidente volvió a hablar. Pero esta vez, más cauto y con más dudas: expresó que la decisión dependerá de lo que quieran hacer los clubes. "Nos han dado las garantías, pero la decisión depende de los clubes. Ellos son los que organizan el espectáculo. Lo que queremos garantizarle es que si quieren pueden contar con la chance de recibir hinchas visitantes", sostuvo.

Si bien no hubo voces oficiales sobre el tema, los clubes se comunicaron por teléfono y llegaron a un acuerdo: ratificarán que no quieren visitantes porque les suma una complicación adicional muy grande y que no los habrá en ninguna de las dos finales de la Copa Libertadores, la última que tendrá definición a ida y vuelta.

Así, la posibilidad de que los hinchas de Boca y River puedan estar presentes en ambos encuentros solamente se transformó en una falsa esperanza que duró apenas algunas horas.

Fuente: Crónica